viernes, 30 de enero de 2015

Dictamen enero 2015.

Este dictamen se resolverá hoy por la tarde en la Academia de Santiago. Después de resuelto, publicaré unas notas sobre el mismo.

"Fernando, casado con Isabel, de quien se había separado judicialmente, produciéndose posteriormente la reconciliación de los cónyuges, no habiéndose notificado ésta reconciliación al juzgado, compra una vivienda unifamiliar a una sociedad mercantil, “La Reconquista. Sociedad Limitada”, cuyo administrador único es Enrique, padre de Fernando. En nombre de la sociedad interviene en la escritura pública de compraventa, Ramón, actuando con un poder otorgado por el administrador referido, con facultades generales para realizar actos de disposición y con cláusula de dispensa de la auto-contratación. Con carácter previamente inmediato a la compra, Doña María, madre de Fernando, dona a éste el dinero a emplear como precio en la adquisición de la vivienda, pactándose en la escritura pública de donación del dinero que el donatario quedaría sujeto a la prohibición de enajenar la vivienda, disponiéndose que la prohibición se pactaba en beneficio de los descendientes del donatario. El matrimonio de Fernando e Isabel tiene tres hijos, llamados Alfonso, Pedro y Bermudo, todos ya mayores de edad.

A fin de lograr la inmatriculación de la vivienda referida, se pretende otorgar por los cónyuges, a continuación de la compraventa, una escritura de aportación a la sociedad de gananciales, pactándose el derecho a la recuperación del bien aportado por Fernando en caso de liquidación de la sociedad de gananciales.

A continuación, la vivienda unifamiliar referida es objeto de división horizontal, constituyéndose como locales independientes tres viviendas, una en cada una de sus  plantas. La escritura de división horizontal es otorgada por Fernando.

Isabel había conferido en escritura pública a su esposo, Fernando, un poder general, con facultades, entre otras, para realizar cualquier acto de disposición, tanto a título oneroso como gratuito.

Fernando, actuando en su nombre y en el de Isabel, en uso del poder indicado, dona una de las viviendas referidas a Alfonso. En la escritura pública de donación comparece, además de Fernando, Alfonso, quien acepta la donación. Se establece una cláusula reversional a favor de los futuros descendientes de Alfonso, y en caso de fallecer el donatario después de los donantes y sin descendencia, a favor de los hermanos de éste.

Con posterioridad a estos hechos, Isabel es judicialmente incapacitada, nombrándose tutor de la misma a su esposo, Fernando, no estableciéndose en la sentencia de incapacitación reglas especiales para el ejercicio de la representación legal.

Don Guzmán y Doña Juana, padres de Isabel, fallecen, con horas de diferencia entre sí, bajo sendos testamentos abiertos, de contenido idéntico, en los que, entre otras disposiciones que no conciernen al caso, legaban a su hija Isabel y al esposo de ésta, Fernando, una vivienda, y, en el resto de la herencia, instituían herederas a sus dos hijas, Isabel y Elena, estableciendo que la administración de los bienes que dejasen a Isabel, mientras ésta se hallare incapacitada, correspondiese a Eduardo, esposo de Elena, recibiendo Eduardo un legado en metálico de los testadores. En la escritura pública de herencia, se acepta por las herederas la herencia de aquéllos, constando que la aceptación de Isabel lo es a beneficio de inventario, se efectúa por las herederas la entrega del legado a favor de Fernando e Isabel, y se realiza la adjudicación a favor de las dos herederas, Isabel y Elena, por partes iguales entre ellas, del otro bien inmueble que integraba la herencia. Comparecen como otorgantes de la escritura pública, otorgada poco después del fallecimiento de los causantes, Elena y Fernando, este último en nombre propio y, además, como tutor legal de Isabel.

Enrique y María, padres de Fernando, donan, en documento privado, todas las participaciones sociales de la entidad “La Reconquista S.L.”, a sus tres nietos, Alfonso, Pedro y Bermudo, todos mayores de edad, en pro indiviso y por partes iguales entre ellos, firmando los donatarios el documento privado de donación a fin de aceptar lo donado. A continuación, los tres donatarios, como nuevos socios, acuerdan el cese del antiguo administrador único, Enrique, y la designación como nuevo administrador de Pedro. Posteriormente, extinguen el condominio sobre las participaciones sociales de la entidad, adjudicándolas a Pedro y Bermudo, en pro indiviso y por partes iguales entre ellos, quienes compensarían en metálico a Alfonso por el valor de su parte. Se pacta el aplazamiento del pago de la compensación en dos años, constituyéndose por la sociedad “La Reconquista S.L.”, representada por para dicho acto por su administrador único, una fianza solidaria, en garantía de la compensación aplazada y a favor de Alfonso. Pedro se halla autorizado para dicho acto de prestación de fianza por acuerdo unánime de los socios, según resulta de certificación expedida por el propio nuevo administrador único. En el acuerdo social se autoriza a la sociedad a prestar cualquier tipo de garantía real o personal a favor de los socios. El acuerdo de disolución de comunidad y de prestación de fianza se formaliza en documento privado, cuya elevación a público se pretende por los tres hermanos.

Finalmente, fallecen en accidente, Fernando, Bermudo y Alfonso, todos sin testamento, y los dos últimos sin descendencia y en estado de solteros, constando en sus certificados de defunción el mismo día de fallecimiento, pero siendo la hora de fallecimiento que consta en el certificado de defunción del primero de ellos anterior a la del segundo, y la del segundo anterior a la del tercero. Fernando era titular, a su fallecimiento, de un patrimonio de importante cuantía.



Analiza jurídicamente los hechos expuestos, considerando que todos los intervinientes tienen vecindad civil común y aplicando la legislación vigente".




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